¿Por qué hace falta cambiar las cerdas de un arco?

¿Por qué hace falta cambiar las cerdas de un arco?

El arco tiene la misma importancia que su violín. Sin él, el violinista no existe y no puede practicar su arte.

¿En qué consiste el cambiar las cerdas de un arco?

El cambio de cerdas de un arco consiste en sustituir la crin que se ha desgastado y que se ha vuelto ineficaz para la práctica de un instrumento de cuerda frotada. Independientemente del valor de su arco, reencerdar constituye un paso importante para garantizar su buen funcionamiento.

Un arco se compone de varios elementos, entre los cuales se encuentran

  • la vara, que es la parte hecha de madera o fibra de carbono que sostiene las cerdas.
  • las cerdas de crin que frotan las cuerdas del violín.

Partes de un arco

Si las cerdas de crin del arco se encuentran desgastadas, habrá que reencerdarlo. Esta operación consiste en retirar las cerdas desgastadas y sustituirlas por otras nuevas. Esto debe ser realizado por un arquetero o un lutier. Si no sabe a quién dirigirse, pregúntele a su profesor de violín o a un violinista que viva cerca de usted. Seguramente ya habrán tenido que reencerdar sus arcos y sabrán a qué profesional dirigirse.

¿Por qué hace falta cambiar las cerdas de un arco?

Es importante cambiar las cerdas del arco de vez en cuando, ya que la calidad de las cerdas del arco afecta el sonido que se produce. De hecho, ¡el desgaste de las cerdas afectará a la calidad del sonido! Si las cerdas de su arco están muy desgastadas, ¡el sonido sufrirá un deterioro!

De hecho, las cerdas de un arco se desgastan con el tiempo, las sesiones de práctica y las condiciones climáticas (oxidación). Al igual que la madera, las cerdas sufren cambios en función de las condiciones climáticas. Estas se alargarán o acortarán en función de la temperatura y la humedad. Estos múltiples cambios a nivel del material los harán más frágiles con el tiempo.

¿Cuáles son los riesgos en caso de no cambiar las cerdas de un arco?

Si un arco no se reencerda, se corre el riesgo de dañar el arco o incluso el violín. A continuación, le explicamos lo que podría ocurrirle:

  • Pésima calidad de sonido,
  • Deformación de la vara de su arco (curvado permanente),
  • Frotamiento sobre la vara, lo que la debilitará.

Por supuesto, si su arco no tiene mucho valor, puede que no tenga ningún problema con él. Pero si su arco cuesta unos cuantos miles de euros, ¡esto tendrá inevitablemente un impacto sobre su valor y sus capacidades futuras!

¿Con qué frecuencia se debe reencerdar un arco?

El desgaste de las cerdas del arco varía mucho. Conviene saber que las cerdas de un arco siempre se van a desgastar: tanto si se utilizan con regularidad como si permanecen guardadas en el estuche de su violín. El desgaste dependerá a la vez de:

  • La calidad de la crin que compone sus cerdas,
  • La regularidad con la que se toca,
  • El tipo de cuerdas utilizadas,
  • El tipo de ejecución que se realice (el ataque realizado con el arco se acentúa en mayor o menor medida según el repertorio musical interpretado),
  • Condiciones de almacenamiento (cambios de temperatura o humedad),
  • el cuidado que usted le dé a su arco y sus cerdas.

Un violinista profesional reencerda su arco cada 4 o 6 meses. Si tocar el violín no es su actividad principal, no hay necesidad de cambiar las cerdas de su arco con tanta regularidad. Mientras usted no sienta ninguna dificultad especial al utilizarlo, ¡sigue estando bien! Cambie las cerdas cuando sea necesario.

¿Cómo distinguir el desgaste en las cerdas de un arco?

cerdas de un arco

Al cabo de muchas sesiones de práctica, las cerdas del arco comienzan a dañarse y a romperse. De hecho, es común que se rompan las cerdas desgastadas mientras se toca.

Al igual que las cuerdas, las cerdas de su arco se deteriorarán con el tiempo. Guardarlo en un estuche no lo protegerá del desgaste. La oxidación de las cerdas es inevitable. A los ácaros también les gusta mucho la crin presente en los arcos. Se alimentarán de ellas y dejarán más quebradizas.

He aquí algunos criterios para identificar una crin desgastada:

  • Las cerdas se han ennegrecido y lucen grasosas en algunas partes. Se puede observar fácilmente esta negrura. Se debe a la acumulación de colofonia y suciedad que se ha adherido a la crin del arco.
  • Las cerdas se quiebran una tras otra. Esto se debe a que ya están demasiado desgastadas. Por eso, se rompen cada vez que se usan.
  • Uno siente la necesidad de añadir más y más colofonia para que las cerdas se adhieran a las cuerdas. Esto significa que, debido al roce con las cuerdas, las cerdas se han desgastado y ya no tienen agarre.
  • Las cerdas ya no se tensan correctamente, o se aflojan durante la ejecución. No tiene sentido insistir, las cerdas están dañadas. Es necesario reemplazarlas…

Si cualquiera de estos factores es característico de su arco, conviene que visite a su arquetero.

¿Para qué sirve la colofonia para violín?

¿Cómo hacer el mantenimiento y la limpieza de su arco?

Un arco de violonchelo

La primera regla es aflojar siempre el arco después al terminar de tocar. Nunca se debe guardar el arco tensado. Un descuido así puede dañar la crin, la cual se estirará demasiado y acabará por romperse. Además, esto puede doblar la vara del arco y volver imposible tocar. Una deformación permanente del arco es algo muy difícil de reparar, incluso en manos de un profesional.

El mantenimiento y la limpieza de su arco les darán una vida más larga a sus cerdas. Es recomendable, después de cada uso, limpiar el polvo acumulado sobre las cerdas del arco con un paño para así retirar los restos de colofonia.

Evite tocar las cerdas de crin con los dedos. La transpiración de sus manos actuará como un pegamento que adherirá los residuos de colofonia con el polvo, y creará una acumulación negra y grasosa. También es necesario limpiar la vara del arco para eliminar las huellas dactilares.

No es necesario utilizar ningún producto químico para limpiar su arco. Los productos químicos pueden alterar el barniz de su arco y dañar las cerdas. Basta utilizar un paño limpio, suave y seco. No intente ningún otro tipo de mantenimiento por su cuenta sin antes haber consultado a su lutier.

Imagenes: Unsplash – @adigoldstein, @massimosartirana