Los dolores del violinista y del violista


Tocar el violín o la viola requiere mucho esfuerzo y diligencia. Tomará muchos años de trabajo arduo para alcanzar un buen nivel. Y al igual que para un atleta, estos años de práctica están llenos de dolores y lesiones que retrasarán tu progreso.

Hablamos de dolores más o menos graves, que a veces pueden persistir hasta que te canses de tu entrenamiento musical. Estos dolores resultan de una práctica intensiva mal controlada. Los mejores atletas también se enfrentan a estas prácticas intensivas que el cuerpo no puede tolerar.

El trabajo diario es esencial para mejorar tu nivel. Sin embargo, es fundamental encontrar el equilibrio adecuado entre la práctica intensiva y el respeto por el propio cuerpo. Con demasiada frecuencia, los instrumentistas piensan que sus cuerpos pueden soportar largas horas de aprendizaje. Sin embargo, sin darse cuenta, el violinista o violista forzará su cuerpo a sostener su instrumento. Así es como nacen las primeras contracturas, que, sin ser detectadas y tratadas, se convertirán en problemas recurrentes.

¿Cómo prevenir el dolor?

Encuentra la postura correcta

Muy a menudo, los violinistas adoptan posturas que acelerarán la aparición de contracturas y a veces las acentuarán. Encontrar la postura correcta para tocar es un desafío para cualquier principiante. También es muy difícil corregir una mala postura adoptada desde el inicio de la práctica del instrumento. ¡Reaprender a posicionar tu cuerpo después de años de práctica es complicado!

Lo que a menudo se nota es un desalineamiento de la columna vertebral. Al apoyar el violín en el hombro izquierdo, el violinista tiende a inclinar su columna hacia este lado. Esta discrepancia se acentúa por el peso del violín en el lado izquierdo, que es mayor que el del arco en el lado derecho. Esto es aún más notable entre los violistas, ya que una viola es más pesada que un violín. Por lo tanto, debe encontrarse un equilibrio para mantener la columna alineada.

Otro problema es la elevación excesiva del hombro izquierdo para sostener el violín entre el hombro y el mentón. Esta postura requiere un esfuerzo físico del cuerpo y puede provocar contracturas.
Posición del violinista

Postura de pie

Coloca tus pies correctamente para encontrar una buena estabilidad, mientras mantienes tu columna recta. Tu lado izquierdo no debería soportar más peso que tu lado derecho. Intenta usar la flexibilidad de tus hombros y brazo para realizar los movimientos del arco.

Postura sentado

Si tocas en posición sentada, usa una silla o taburete que te permita sentarte correctamente. Tus pies deben tocar el suelo. Al estar en contacto con el suelo, te ayudan a mantener un buen equilibrio. La parte más difícil de estar sentado será mantener tu pelvis en una postura que mantenga tu columna recta.

Escucha a tu cuerpo

Estos dolores forman parte de la vida de un instrumentista. Cada profesión tiene sus desventajas y el dolor es una de las desventajas de la profesión de violinista o violista. Es posible limitarlos, pero no hay solución para evitarlos. Cuanto más practiques, más probable será que sientas molestias.

Es importante escuchar a tu cuerpo y saber cuándo es mejor parar. Cuando sientas dolor, debes ser capaz de determinar su origen analizando tu postura y el estado de tu condición física y mental. ¿Tal vez estás cansado? ¡Y tu cuerpo te está diciendo que necesita descansar!

Es inútil continuar la práctica si sientes dolor. Insistir es un error, porque no vas a eliminar el dolor, sino trasladarlo a otra extremidad. Inconscientemente, adoptarás una postura diferente para contrarrestar esta incomodidad. Sin embargo, esta posición no estará adaptada a la práctica de un instrumento y generará nuevos dolores. ¡Se convierte en un ciclo interminable en el que tener dolor será parte de tu vida diaria!

El mejor consejo que podemos darte es dejar tu instrumento en caso de dolor y tomar un descanso de unas horas o un día para relajarte.

Algunas buenas prácticas para implementar

Estas prácticas simples pueden limitar el dolor sentido por el violinista o el violista.

Calienta tus músculos

Un calentamiento muscular puede parecer trivial para un instrumentista. Y, sin embargo, la práctica del violín o la viola impone posiciones antinaturales. Todos los atletas calientan sus músculos antes de practicar intensamente. La práctica musical puede ser menos atlética, pero requiere torcer tus extremidades, que necesitan ser calentadas para funcionar en condiciones adecuadas.

Practicar el violín

Toma descansos

Todo violinista o violista debe pasar por la práctica para mejorar su nivel. Una sesión de práctica debe estar intercalada con descansos para relajar tus músculos. Deja tu instrumento y haz algo diferente durante unos minutos.

Respira bien mientras tocas

Los estudios muestran que muchos instrumentistas tienden a contener la respiración en el momento en que se concentran en su interpretación. La apnea cansa el cuerpo más rápido. No olvides respirar cuando tocas.

Revisa y analiza tu postura

Si experimentas molestias o tensión al tocar, intenta determinar de dónde proviene. ¿Qué posición tenía tu espalda en ese momento preciso? ¿La posición de tus dedos? ¿O de tu muñeca? ¿Qué tipos de movimientos realizaste con tu arco? ¡Puede que descubras que la postura que adoptaste no es la correcta!

También verifica que tus partituras sean fáciles de leer ajustando la altura de tu atril.

Estírate al final de la práctica

Después de una sesión de práctica, estirar un poco las extremidades más utilizadas facilitará su recuperación.

Realiza una actividad deportiva

Se recomienda tener una actividad deportiva adicional para tonificar los músculos, específicamente los de la espalda, y mantener cierta flexibilidad.

Combate el miedo escénico del músico

El miedo escénico aumenta el riesgo de una mala postura y, por lo tanto, de contracciones musculares. No existe una receta milagrosa para lidiar con el estrés. ¡Cuanto más relajado estés, más cómodo te sentirás al tocar!

Problemas recurrentes

Extremidades doloridas

Los dolores más comunes involucran la parte superior del cuerpo: la espalda, los hombros y la columna cervical (parte superior de la columna). Estos dolores físicos resultan de una postura antinatural adoptada por el violinista o el violista. Imponen a su cuerpo una posición y restricciones físicas que causan dolor.

La espalda

La posición de la espalda se trabaja desde el inicio del entrenamiento con el violín o la viola. Es esencial para la precisión del sonido y se trabaja continuamente. Las contracturas musculares son frecuentes tan pronto como la práctica se vuelve diaria. El instrumentista las evitará cambiando de posición, pero esta posición inapropiada trasladará gradualmente el dolor de una extremidad a otra. En caso de dolor, ¡evita forzarlo! Toma un poco de descanso. Y si el dolor persiste, busca el consejo de un especialista.

Las vértebras cervicales

A menudo duelen a los violinistas y violistas. Al sostener su instrumento entre el hombro y la barbilla, las vértebras cervicales se encuentran en una posición lateral antinatural.

El hombro

El hombro siempre está ligeramente elevado para sostener el instrumento. Esto tiende a tensarlo y crear contracturas.

Muñecas, manos y dedos

Un estrés importante de estas extremidades es inevitable en la práctica de un instrumento de cuerda con arco. Ya sea en el lado derecho para sostener y mover el arco, o en el lado izquierdo para apoyar el violín y realizar las digitaciones.

Lista de dolores del violinista

Síndromes frecuentes del violinista y el violista

Problemas articulares y tendinosos

Estas son las afecciones más comunes que se encuentran. Afectarán las muñecas, manos, hombros, etc.
Generalmente resultan de una práctica intensiva demasiado regular que el cuerpo no puede soportar. La única manera de evitarlos es escuchar a tu cuerpo y tomar descansos cuando sientas molestias o tensión en una de estas extremidades.

Los problemas más comunes son:

  • Tendinitis
  • Inflamaciones

Síndromes de compresión nerviosa

Los síndromes de compresión nerviosa son la compresión de un nervio. Para el violinista o el violista, los más comunes son:

  • Síndrome del túnel carpiano (muñeca)
  • Síndrome del túnel cubital (codo)
  • Síndrome de compresión del nervio radial (hombro)
  • Síndrome de la salida torácica (cuello)

Resultan de movimientos recurrentes específicos de la práctica del violín o la viola. Cada sesión de práctica requiere mantener el instrumento musical en una posición particular. La repetición diaria de los movimientos entonces lleva a síndromes de compresión nerviosa.

¿Qué hacer si el dolor no desaparece?

En ese caso, necesitarás consultar a un especialista. Algunos fisioterapeutas u osteópatas pueden ayudarte.

Imágenes: Thomas Tetu, Expansivebits, Unsplash @stefany_andrade

Palabras clave: electric violin, viola, violín, violinist

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