¿Cómo estimar el valor de un violín?

Los violines acústicos son instrumentos antiguos. De hecho, algunos que fueron fabricados hace ya varios siglos siguen siendo interpretados por grandes solistas.
Los lutieres fabrican instrumentos musicales con una esperanza de vida muy larga. Algunos músicos incluso tocan con violines fabricados en el siglo XVI. Un violín está hecho para durar si se almacena y cuida adecuadamente.

Ocasionalmente recibimos correos electrónicos solicitando una autentificación de un violín. Con frecuencia provienen de aficionados que se han encontrado un viejo y polvoriento violín en el baúl de la abuela dentro de un desván. La gran cantidad de artículos periodísticos que se publican hablando del abrumador valor comercial que tienen los violines de Antonio Stradivari o de Giuseppe Antonio Guarneri a veces hacen que a uno le dé vueltas la cabeza. Por lo que muchas personas tienen la impresión de haber encontrado un Stradivarius en su desván. Aunque es muy inusual, a veces logramos identificar algún violín fabricado por alguno de los famosos lutieres. Sin embargo, dicha identificación debe ser confirmada por un profesional. Valorar un violín es toda una profesión en sí misma, nadie se convierte en experto de la noche a la mañana.

¿En qué consiste el trabajo de un experto en instrumentos para cuarteto?

El valor de un violín o de un arco puede ascender a cantidades astronómicas. Algunos de estos instrumentos se llegan a vender en subastas por mucho más que algunos cuadros de artistas famosos. Hoy en día, invertir en un Stradivarius es una verdadera inversión a largo plazo. A no ser que sea robado o averiado, no perderá valor con el tiempo. Al contrario, ¡se revalorizará!

En el oficio del luthier se puede encontrar de todo. Desde violines fabricados en serie hasta instrumentos fabricados por luthiers, uno después del otro, sin ningún tipo de cronómetro ni de presión. Los violines de los luthiers contemporáneos se venden por miles de euros, mientras que un violín fabricado en serie se ofrece por unos cientos de euros. El valor de un violín antiguo varía mucho en función de su fabricante, la época en que se fabricó, su estado actual y su sonido. Es exactamente lo mismo que ocurre en cualquier otro ámbito: el carácter de haber sido hecho a mano, su valor artesanal y la antigüedad de un objeto le confieren un mayor valor monetario.

Tête et volute d'un violon classique

La tarea de los expertos en instrumentos para cuarteto es analizar los instrumentos para determinar su edad y origen con la mayor precisión posible. Para ello, examinan detalladamente el cuerpo del instrumento en busca de pequeños indicios. La experiencia de un experto suele ser la clave para la identificación. Además, suelen especializarse en un periodo concreto.

Tras el peritaje, se emite un certificado. Este documento da fe de los resultados obtenidos y establece un valor para el instrumento. Cualquier persona puede producir un certificado. Sin embargo, en el mercado del arte, sólo unos pocos expertos son reconocidos como identificadores de instrumentos Stradivarius, por ejemplo. Sólo un certificado emitido por uno de ellos le confiere credibilidad al violín analizado. Muy a menudo, se solicitan varias validaciones realizadas por diferentes expertos.

¿Qué se analiza durante el peritaje de un violín?

La valoración de un violín consiste en rastrear su origen, juzgar su estado y, por último, estimar su valor comercial en el mercado. El valor de un instrumento se basa tanto en su calidad acústica como en su calidad técnica y artística.

Rastrear el origen de un violín

El rastreo del origen de un violín se basa en las pistas que deja el instrumento. El objetivo es determinar el fabricante y la época de fabricación. No nos referimos al año, porque es muy poco frecuente poder identificar un año. Por lo tanto, nos referimos a una época (barroco, romántico, etc.) así como a una escuela o método (italiano, francés, etc.) Cuanto más antiguo sea el instrumento, mayor será su valor. Algunos luthiers tienen un reconocimiento absoluto, lo que les confiere a sus instrumentos un valor comercial muy elevado. Los instrumentos Stradivarius y Guarneri llegan a venderse por millones de euros en las subastas.

Estado general del instrumento

Se analiza la estructura del instrumento. Un experto se encargará de observar el estado externo e interno del violín.

Análisis externo

El primer análisis externo se realiza sobre la calidad del barniz (color, carencia, etc.), luego sobre la forma del instrumento y, por último, sobre su manufactura. Analizando estos pequeños detalles, los especialistas son capaces de reconocer el trabajo del luthier.
Esta es una de las etapas clave del trabajo de un luthier y de un experto: observar y analizar los gestos de los luthiers. ¿Cómo se esculpieron las curvaturas del violín? ¿Por qué se eligió dicho barniz? Se revisan las medidas, tales como la longitud del cuerpo, del diapasón, del mástil, o la distancia entre la cejilla y la parte superior del cuerpo. Hay un montón de detalles que los ojos inexpertos no consiguen distinguir: la composición de un barniz, el tipo de fibras de la madera, la disposición de dichas fibras para mejorar la transmisión de las ondas sonoras, etc.

Análisis interno

Para examinar el interior de un violín, el especialista suele utilizar un endoscopio que se introduce a través de las efes para así observar la estructura interna. El endoscopio es un tipo de cámara pequeña que facilita la observación de aquellos rincones estrechos y de difícil acceso. Se utiliza, por ejemplo, a la hora de hacer una cirugía. El experto inspecciona el estado del instrumento y determina si ha sufrido algún tipo de restauración. Las reparaciones en caso de fractura pueden identificarse por medio de adiciones. Todo violín es objeto de restauraciones (cambio de puente, rebarnizado, ajuste del mástil, etc.) y se examina si existen deficiencias debidas al uso del instrumento y al paso del tiempo.

Con este aparato, también se comprueba si hay alguna etiqueta y qué dice. Advertencia: muchas de las etiquetas pegadas en el interior de la caja de resonancia tampoco garantizan el origen de un violín. Algunos luthiers han hecho copias de instrumentos, a veces copias de copias, e incluso han llegado a duplicar las etiquetas. Un peritaje no puede basarse únicamente en este elemento.

Identificar Una Firma

Cada violín es único en sonido y diseño. Es frecuente que los violines y demás instrumentos de cuerda frotada lleven la “firma” de su fabricante. El término “firmado” en este caso se refiere a una anotación dejada en algún lugar del violín o a un método de trabajo. Los luthiers suelen repetir una y otra vez los mismos gestos y prácticas, lo que a veces facilita la identificación de sus instrumentos musicales.
Un experto tiene que observar instrumentos a diario. Su día a día constituye su aprendizaje. Se ha topado con miles de instrumentos en su vida, incluidos violines de prestigiosos luthiers. Los ha tocado, los ha escuchado, los ha inspeccionado. Conoce las costumbres de muchos luthiers. A veces, gracias a un detalle, se encuentra una pista. Puede tratarse de la forma en que están talladas las volutas, de las dimensiones asociadas a una época o de una mención particular dejada por el lápiz sobre la madera. De esta manera, es posible comparar el instrumento que se está examinando con otros modelos ya identificados. Cuando se sugiere algún gran nombre, a veces se recurre a la dendrocronología, un método científico que consiste en datar piezas de madera. También es posible exponer el violín a la luz ultravioleta para analizar su barniz.

Es importante entender que la fabricación tradicional de violines supone una difícil evolución. Se rige por normas y dimensiones que la han configurado durante siglos. Los luthiers parten de las medidas existentes para diseñar sus nuevos instrumentos. Casi no existe margen de mejora, y las innovaciones son escasas y, a veces, mal acogidas. Los luthiers suelen reproducir modelos de violines tomando como referencia las medidas de los instrumentos antiguos. Suelen ser modelos italianos fabricados entre los siglos XVII y XVIII. La reproducción no se limita a copiar las dimensiones, también es necesario proyectarse e imaginar las condiciones en las que se fabricó el instrumento. No se puede decir que los luthiers se limitan a copiar. Siempre intentan mejorar su fabricación jugando por ejemplo con el origen de la madera. Volvamos al trabajo tradicional del luthier croata Ivan Hus con este documental realizado en 1968.

Calidad sonora

Un profesional sabe que la música es el resultado del cruce de varios elementos: el violinista que toca el instrumento, el arco que utiliza para hacerlo sonar, la acústica que ofrece la sala, etc. La interpretación del sonido de un instrumento es subjetiva, depende de cada persona. Pero cuando se es violinista, luthier o experto en violines, se puede saber si un violín tiene una buena sonoridad o si no tiene nada de especial. Como con cualquier instrumento musical, un violín que suena mal tiene menos valor que uno que suena bien.

Un violín conocido por su calidad técnica y su sonido se venderá más fácilmente en el mercado. Esto no quiere decir que otro violín no tenga valor. Es simplemente que será inferior. Algunos instrumentos creados por grandes luthiers se venden por su belleza visual y técnica, no por su sonido. En estos casos, acaban en manos de coleccionistas, no de músicos.

Los intérpretes del instrumento

¿Por qué manos de músico pasó el instrumento? Un violín tocado por Niccolò Paganini es seguramente más valioso. Pero hay que poder demostrar que lo tocó. Este es un factor que se puede tener en cuenta, pero también es uno de los más difíciles de verificar.

El caso de los violines eléctricos

En la actualidad, los violines eléctricos son muy recientes. No llegan a las sumas astronómicas que alcanzan las subastas de violines clásicos. La excepcionalidad de un instrumento puede hacerlo más valioso o hacerlo desaparecer del mercado. También depende de las etapas de peritaje mencionadas anteriormente (calidad, modelo, fabricante, músico(s) que lo han tocado, año de fabricación, etc.). Es preciso comparar el valor de un violín eléctrico y su reciente existencia con el valor de un violín acústico y su presencia durante siglos.

¿A quién contactar para tasar un violín antiguo?

Por supuesto, un luthier podrá darle algunas pistas iniciales sobre la procedencia de su violín u otro instrumento de cuerda frotada. Sin embargo, un luthier no es necesariamente un experto en la materia. Si le surgen dudas sobre su instrumento, éste le remitirá a un experto en instrumentos para cuarteto de cuerdas o a una entidad especializada.

Algunas entidades y expertos ofrecen peritajes gratuitos cada año. Para ello, se debe realiza un peritaje preliminar. Se solicitan fotos precisas y de calidad del instrumento. Si los peritos consideran que es necesario un análisis más profundo, se le ofrecerá la posibilidad de llevarlo a tasar.

Fuentes y imagenes: France Bleu, Museo de Mirecourt, Vichy Enchères

Palabras clave: violín, violín acústico, violinista

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